domingo

extraño cosas.



tantas, tantas cosas.


Bueno, ese día, ese día
Qué desastre, qué maravilla
Caminé hacia esa nube otra vez y me perdí
Y soy triste, triste, triste, pequeña, sola, asustada
Ansiando pureza, una mente frágil
Y un espíritu gentil
Ese día, ese día
Qué maravilloso desastre
Esto es todo lo que puedo hacer, estoy rendida de ser yo
Triste, asustada, pequeña, sola, bonita
Se supone que debe ser así
Acepto todo
Se supone que debe ser así
Ese día, ese día
Yací junto a mi misma
En este sentimiento de dolor, pena, asustada, pequeña
Trepando, arrastrando hacia la luz
Y es todo lo que veo
Y estoy cansada, y estoy bien
Y estoy equivocada y es hermoso
Ese día, ese día
Qué desastre, qué maravilla
Somos todos lo mismo y nadie lo cree
Y está bien
Y soy pequeña y soy divina y es hermoso
Y está llegando y casi aquí
Y es absolutamente perfecto
Bueno, ese día, ese día
Cuando todo era un desastre
Y todo estaba en su lugar
Y hay mucho daño, triste, pequeño
Asustado, solo y cada uno es un cínico
Y es duro y es dulce
Pero se supone que debe ser así
Bueno, ese día, ese día
Cuando me senté en el sol
Y pensé y lloré porque estoy triste
Asustada, pequeña, sola, fuerte
Y soy nada y soy realista
Sólo un hombre valiente puede revelarse
Y está todo bien, sí, está bien
Ese día, ese día
Yací junto a mi lado
En este sentimiento de dolor, tristeza, susto, pequeña
Trepando, arrastrando hacia la luz
Y es todo lo que veo
Y estoy cansada y estoy bien
Y estoy equivocada y es hermoso
Ese día, ese día
Qué desastre, qué maravilla
Somos todos lo mismo y nadie lo cree
Y está bien
Y soy pequeña y soy divina y es hermoso
Y está llegando y casi aquí
Y es absolutamente perfecto
Ese día, ese día
Ese día, ese día
Bueno, ese día, ese día
Cuando yací junto a mi misma
En este sentimiento de dolor, tristeza, susto, pequeña,
Trepando, arrastrando hacia la luz
Y es todo lo que veo
Y estoy cansada y estoy bien
Y estoy equivocada y es hermoso
Ese día, ese día
Qué desastre, qué maravilla
Somos todos lo mismo y nadie lo cree
Y está bien
Y soy pequeña y soy divina y es hermoso
Y está llegando y casi aquí
Y es absolutamente perfecto
Ese día, ese día
Ese día, ese día
Ese día, ese día
Ese día, ese día
Tan dulce, puedo sentirlo
Estás aquí, estás conmigo
Puedo sentirlo
Y es hermoso
Ese día, ese día

this song brought to you by a falling bomb


do you hear the jet plane
yawning miles across the sky?
hear the garbage truck
back down the boulevard,
setting off the car alarms as it passes by?
do you hear the static
of one thousand detuned radios?
shut the window, love,
keep the world outside,
I don't want to think about anyone

but the footsteps are getting louder,
drowning out the sound of the rain,
as it knocks on the windowsill.
I'm not answering the phone - let it ring.
lately I've been feeling like a falling bomb.
the ground is getting closer
and the sky is falling... down.

this song has been brought to you
this song has been brought to you

by a falling bomb.
by a falling bomb.

martes

yendo.

















Una mujer no debería sufrir de premenstrualidad.

¡NO DEBERíA!

Menos una persona como yo.

No, en serio, menos una persona como yo. Una persona que ya en buena salud sufre de malos genios, malestares repentinos, y sensibilidad frágil, no debería multiplicar por 2 esta sensación.

Ahora escucho Bloc Party y algunas de sus canciones más lentas me dieron un nudo en la garganta. Tuve que poner LIKE EATING GLASS para concretar esta idea en alguna frase y que no se me caigan las inexplicables lágrimas.

Tengo una mala sensación. Mala, mala, mala. Pero no sé a qué va. Quizás se deba a porque recién estoy procesando la transición de ayer a hoy. Siempre me ha faltado algo y no sé qué es. Siempre me ha faltado eso que haga que yo de una buena vez queme este llanto e insastifacción que cargo de siempre. Quiero llorar con escándalo, quiero que luego de esos las cosas dejen de ser un tormento para mí.

Tengo demasiado ruido en la cabeza, y demasiado ruido en la garganta. Anoche soñé con tantas, tantas cosas, que desperté angustiada tratando de recordar todos los rostros, todas las sensaciones, realmente era demasiada información y no entendía para qué.

Creo que nunca voy a tener un buen pedazo del mundo que siempre he imaginado para mí, y nunca podré ser un buen pedazo de ese mundo soñado en un mundo donde las cosas no son como quiero, como me gustan. Soy una pendeja. Soy una llorona. Soy una autocompadecida. Y no entiendo cómo sobrevivo con eso y cómo hay un par de personas que les agrado así.

Pero aún así siento que no lleno del todo esos lugares... siempre habrá otra cosa mejor. Me dejo la vara corta, sí, porque a veces cuando confío y me confío, parece no ser suficiente, y la gente termina buscando en otro lado igual.

Cualquiera que leyera esto diría que le sonriera a la vida no más. Y escribo aquí porque aquí me desahogo de cierta forma, y pensando que alguien lo lee, aunque nunca sepa que lo leyó me hace sentir escuchada desde otro lugar.

La única cosa buena que tengo ganas de hacer, es imprimir mis fotos, mis trabajos más queridos para hacerme un mini-portafolio y... quererme un poco con lo que hago, ¿no? .


sábado

hablo






Hablo desde poco menos de 1 hora para salir a un cumpleaños, reecontrarme con mis compañeras, cerrando así, indirecta-directamente las vacaciones; hablo desde que busqué un regalo y no lo encontré, porque me carga hacer regalos inútiles.

Hablo desde 2 horas después de un calambre en el estómago, ese calambre que tus padres te advirtían que tendrías si no reposabas 1 hora después de comer antes de tirarte a la piscina, y que yo nunca tuve; hablo de un calambre que estuvo de la mano con un placer innegable e irremplazable. Hablo desde que donde hay dolor, hay alegría, hay alegría cuando hay dolor.

Hablo desde un lugar que evidencio a gritos, pero son pocos los que logran o tienen la paciencia de captar: nadie quiere a una llorona. Pero hablo desde una tarde donde compruebo que llorar purifica el alma, donde llorar me hace sentir más viva; pero donde también entiendo que no me gusta hacer llorar a la gente, aunque tenga mucho más que decir ante eso, porque cuando de consolar se trata, no se me ocurre nada.

Hablo desde la piel suelta de mi estómago, y de cuánto harto y nada me costó bajar de peso, ese momento que por fin quise hacer algo por esto cuando me dije: "chuta, me estoy pareciendo (o siento que parezco) a la niña cuyo nombre no mencionaré aquí". Hablo desde que anoche soñé que con mi pololo íbamos a mostrarle al mundo lo que era tener sexo realmente, y él me llevaba como una lady bajando unas escaleras a una especie de templo interior, mientras yo llevaba unas bombachas negras, tacones, pelo aleonado y las pechugas al aire y yo me decía "no puedo andar sin polera, estoy gorda" (pero en el sueño, estaba flaca).

Hablo desde que cumpliré 22 años y ya tengo nódulos en mis senos, hablo desde que el cuerpo me delata que ya no soy una niña y que ya no puedo creer que puedo ocultarme en eso, porque el tiempo pasa, porque las cosas cambian. Hablo desde que volveré a clases a un ramo que siento cabezón y que realmente creo que ya no hay cabida para esconder la ignorancia. Hablo desde una e s t u d i a n t e de teatro, no desde un proyecto de actriz.

Hablo desde un momento donde ya la música no me inspira mucho cuando antes me era difícil vivir sin ella; hablo desde que puse esta canción porque me trae una paz inmensa que alguna vez me marcó, y hablo desde cómo, en esa canción también, yo sí puedo, pero algo necesito realmente de afuera para poder lograrlo.

No hablo de empezar de cero, porque no creo en esas cosas, como no creo que unos niños novatos de una parroquia los haya dejado entrar para que bendijeran mi casa, cuando yo no creo en dios, pero no me sentí cerrada en ese momento y dejé que ellos hicieran lo que recién estaban aprendiendo a hacer.

Hablo de ti cuando hablo de mí, hablo de mí cuando hablo de ti, porque tú me cambiaste la perspectiva, porque contigo puedo compartir un montón de cosas más que no creí que iba a compartir. Hablo de ti cuando digo que quiero ser mejor para ti, y sin si quiera detenerme, detendré estas mañas que llevo impregnadas en el alma; porque hablo desde inestabilidades inexplicables que debo ordenar si es que no puedo borrarlas.



Hablo desde mi frivolidad y mi sensibilidad, de mi ignorancia y de mi madurez a presión que siempre evité.




Es difícil cambiar, pero mañana... mañana quiero ser mejor.


Mi pequeña vida era tan requetesimple, por la cresta :)

martes

ruido


"charly no haría una cosa así: vomitar toda esa mierda que tiene en la cabeza".

aborrezco a los engreídos, y me aborrezco a mí por no saber creerme un poco... porque me siento mentira, porque sé que no sé nada de lo que debería saber y no voy a presumir de lo poco... pero odio que los demás crean que saben y el resto les compre, y me siento minimizada de todas maneras.

odio que les funcionen esas cosas que yo siento que no podría soportar, y no puedo soportarme por no tener una palabra que decir, o más bien, porque me critican que tenga ALGO que decir, cuando no quiero.

"tell me what to swallow"... eso escucho en este momento, creo que nadie podría decirmelo... creo que me han recetado muchas cosas y ni yo sé qué me he automedicado cuando las cosas funcionan bien. No, no debería cranearlo, pero lo craneo cuando no funciona...

o estoy en el lugar o en el momento o en la persona o con las personas o en el camino o lo que sea equivocado.

tengo ruido en la cabeza, tengo ruido en el alma.
tengo ruido cuando miro afuera, tengo ruido cuando miro adentro.

no sé qué quiero.

¿cuándo podré callar y ser discreta con mis cosas?

jueves

brecht


- Papá: he venido a despedirme de ti. Me voy, y no voy a volver nunca más.
- ¿No verás mañana a Oliver?
- ... No tengo cita con él.
- Pero, te pasó el brazo por los hombros ¿y no te dio una cita?
- A ver si nos entendemos papá. Cada vez que me he ido, ha sido a causa de una pelea. Hoy he comprendido algo acerca de mí mismo, e intentado explicartelo... pero no soy lo bastante listo como para exponértelo con claridad. No importa de quién sea la culpa, ¿de acuerdo?. Ahora vamos adentro y se lo contaremos a mamá.
- No, no quiero verla.
- Vamos.
- ¡No! ¡No quiero verla!
- ¿Por qué no quieres verla?
- ¡Déjame tranquilo! ¿quieres?
- ¿Qué significa eso de que no quieres verla? ¿No querrás que te llame COBARDE, verdad?... Entiende: Tú no eres el culpable; YO soy el culpable y el vagabundo, ¿de acuerdo?. Ahora, vamos adentro y se lo contamos a mamá...
- ...
- ¡Vamos, papá! ¿No has oído lo que te he dicho?
- ¿Has plantado las semillas, Willy?
- Ya hemos puesto las cosas en claro: me voy, y no voy a volver nunca más.
- ... Creo que es lo mejor, querido. No tiene sentido seguir así. Ustedes dos nunca se van a llevar bien.
- Si alguien les pregunta a dónde estoy y qué hago, díganle que no saben y que no les importa. Así se lo podrán quitar de la cabeza y podrá volver la alegría. ¿De acuerdo?. ¿Vas a desearme buena suerte, papá?... ¿qué dices?
- ...
- Dale la mano, Willy.
- No es necesario mencionar esa estilográfica, sabes.
- No estoy citado con él, papá.
- ¡Pero te pasó el brazo por los hombros y ¿no te dio una cita?!
- ¡NUNCA podrás verme tal como soy! ¡No tiene sentido seguir discutiendo! Si encuentro petróleo, te doy un cheque. Pero mientras tanto, olvídate de mí.
- ¿Te das cuenta cómo me odia?
- Dame la mano, papá.
- Ni hablar.
- Pensé que me iría de otra manera...
- Pues así es como te vas. Adiós.

(...)




Del examen de tercer año en Bertolt Brecht, "La muerte de un vendedor viajero" (o viajante para otros).