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domingo

corto relato 30

Cobertor de caricaturas.-



Después que vienes a verme, doy vuelta el cobertor por el lado que te gusta y lo dejo así un par de días. Luego lo giro por el otro lado que a mí me gusta... hasta que vuelves a venir y te vuelves a ir.

lunes

corto-relato 29

Chocolate.-

Sin darme cuenta te me fundías entre las manos, entre besos, entre las piernas.



viernes

cortorelato 28

(Entre sueños le puse nombre a este relato)

"Funeral"

Yo no me fui. Tú me echaste.
No tengo más nada que decir,
las palabras las entierro junto a una flor marchita.-



lunes

cortorelato 27

Distancia

Te alejaste demasiado.
Tanto, que si estabas cerca o lejos, no hacía ninguna diferencia.
Ninguna.

martes

cortorrelato 25.5

a) Nunca

Siempre ocultaste tus banalidades tras tus complejidades.
Siempre ocultaste tus complejidades tras tus banalidades.
Nunca supe bien qué fue lo que te pasó a ti.


b) A veces

Recuerdo decirle reiteradas veces a ella que yo no era la persona para él. Cuántas veces me escuchó respetuosamente, hasta que un día ellá me remató con un: él tampoco es el indicado para ti.


c) Siempre

Siempre en mis sueños las noches tienen algo intrigante, algo misterioso, algo que no termina de completarse. Me parece atractivamente inquietante. Llegué a Buenos Aires y me fijé que las noches acá se sienten lo mismo que en mis sueños - es obvio, es un lugar nuevo - pero siempre las noches de alguna manera me cautivan más, las cosas que suceden en ellas a veces siento como si las hubiera soñado. Una vez soñé que nos sentábamos bajo una enorme estatua con luces azules mientras veíamos la millonada de autos circular por esa rotonda. Luego él me besó en un McDonald's y yo me puse roja como una quinceañera. Nos despedimos. Tal como los sueños. Sólo que fue verdad.

lunes

Palabras

Las palabras se esconden entre mis manos.
Mis palabras se esconden de mí,
mis palabras temen de lo que pueden decir.
Muchas de ellas tienen ya nombre,
las conjugaciones anuncian cada una
una historia distinta, una historia específica.
Mis palabras temen develar algo
que no quiero que sepan,
que no quiero que sepas,
que no quiero ni yo saber,
que  a veces no quiero recordar,
pero que reclaman un grito sordo por dentro.
Parecen tan obvias,
tan gráficas, tan explícitas,
faltas de discreción, faltas de suspenso.
Creo que otros asuntos han ocupado esos espacios,
los más recónditos de mi cabeza, de mi alma,
de mis lágrimas, de mis risas, de mi memoria.
Cosas que ya no son palabras escritas,
son destellos de luz que escapan entrecortados;
si abro demasiado la ventana, me encandilo,
si no la abro, el encierro me angustia.
Empujo 
constantemente
la puerta
para abrirla
y cerrarla
a la vez.
Mis palabras son un tornado que cruzó
esta habitación y las acomodé en un cajón.
Mis palabras se han transformado
en sensaciones que no sé cómo verbalizar,
siento que mis emociones están pasadas de moda,
no están en su esplendor,
más no a flor de piel.
Quiero volver a hacer magia con mis palabras,
quizás deba restregarlas en mi rostro
para sentirlas mías otra vez.
Aunque hable de ti, o de ti, o de aquel,
o de lo que ya fue, o de lo que no fue.
Me he vuelto fuerte
(de cierta manera)
que he ahogado mis palabras,
pero a veces olvido que
las ahogué dentro de mí.
Soy un contendor,
de palabras 
ahogadas
sin expresar.

sábado

cortorelato 23

Tú y yo

Tú y yo ya no somos amigos.
Nos podemos llevar bien,
nos podemos caer bien.
Pero tú y yo... ya no somos amigos.

viernes

cortorelato 22.

Tarea para la casa.

Lo que él provocó en ella fue a tal punto, que ella decidió tomar un cuaderno y anotar todas las cosas curiosas, interesantes, desconocidas que llaman su atención, para luego averiguarlas o indagar en aquello que no retuvo, o en aquello que posteriormente procesará.

¿Por qué?
Porque sí.

lunes

cortorelato 21

Escape

La presencia de él la hace sentir de la manera en que si ella alguna vez pudiera besarlo, no podría más que salir corriendo después de eso. Pero como esa idea es tan abstracta, ella puede quedarse sin tener que escapar.

cortorelato 20.

Los Días Felices.

Él le dijo que los días felices no estaban hechos para ella.
Ella le dijo que los días felices están hechos sobre todo para gente como ella, porque los aprecian más.
Lo que ella no le dijo, es que ese momento era uno de esos días felices.

domingo

cortorelato 19.

Superpoderes.

Siempre pensé que necesitaría de ello para poder hacer las cosas.
Siempre pensé que con ello a mi lado tendría la confianza sostenida firme.
Siempre tuve miedo de no tenerlo, por encontrarme enormemente vulnerable.

Pero a veces me he dado cuenta luego,
que cuando tuve más fuerza para lograrlo,
cuando me encontré a mí misma en un nuevo lugar
casi sin querer
en un plano tan lejano a donde empecé,

nunca precisé de ello para lograrlo.

No fue necesario,
ninguno de ellos.



miércoles

cortorelato 18.

 La douleur exquise

Una noche soñé que me encontraba viajando a un lugar que desconocía. Arribaba y tomaba un colectivo que me llevaba a ese punto que era más cerca de lo que pensaba. Hablaba con un paco preguntándole unas coordenadas y no tenía idea que el lugar por el que le preguntaba quedaba prácticamente una cuadra detrás de él. Me quedé contemplando el lugar desconocido pensando qué hacer, por un momento se me ocurrió quedarme con él para tener con quien hablar, pero me iba. Llegaba a un hostal en el que me decían que sólo quedaban piezas compartidas y yo sentía que mi gestus psicológico se abrazaba a mi bolso con miedo, las imágenes en mi cabeza eran terroríficamente exageradas. Salía a la calle a buscar otro lugar para dormir, tocaba el timbre de una casa y una señora redondita como hecha de azúcar y mashmellow me recibía y yo le pedía que me hiciera un precio porque no iba a ocupar ni cable ni ducha ni tomar desayuno porque sólo quería un lugar donde pasar la noche las pocas horas que supuestamente dormiría. Ella sólo me decía "cuídate, cuídate". Decidí salir y volver a la plaza, esa misma que había visto en otra parte que me sirvió como mapa. Caminaba por la calle histórica y a lo lejos divisaba sus colores. "Oh fuck". La oscuridad teñida de las luces amarillas de ampolleta que envuelven una atmósfera de los sueños aún no me hacía sentir ahí porque no se sentía real. El lugar estaba lleno de imágenes que sobre estimulaban mi cabeza y yo sólo podía pensar en mi tesis cada vez que los miraba. Él sirvió vino. Yo apenas lo miraba, intentaba actuar normal y tranquila, tenía claro a lo que iba, pero no podía evitar intentar mirarlo largamente. Él tomaba vino como si fuera agua. A mí también me habría gustado tomármelo como agua, pero tenía que ser una señorita. Le preguntaban si estaba nervioso y él decía que sí, lo encontraba demasiado tierno. Esperábamos mucho rato, un rato que se suspendía en el tiempo, en el aire. Yo aún no me creía estando ahí. Iba al baño y cuando volvía, él ya estaba ahí listo, pareciendo que el resto de la gente no existiera. Quise cantar, pero la gravedad succionó mi voz y quedé muda. La gravedad me mantuvo amarrada a la silla, evaporándome mientras tenía los pies anclados al suelo. Creo que es una sensación demasiado extraña de sentir. Entre un par de cigarros y libre el aire, recuerdo que sólo quería mirarlo extendidamente y hablarle por horas, pero no pude, es como si me hubiesen robado la voz, y la adultez. Sentía unas ganas locas de estar cerca de él, pero el embrujo me mantuvo paralizada. Creo que esas par de horas fueron de aquellas más largas que uno tiene en la vida. La noche siguió tiñiendo una instancia que pareciera no tener fin... ni sentido. Me encaminó, creo que casualmente más bien, hasta el hogar de la señora de azúcar, me dijo que podía irme con ellos si quería, pero una responsabilidad maligna se apoderó de mis nervios y decidí irme. Pero cuánto, cuánto, cuánto, cuánto, cuánto, cuánto, cuánto lamentaba no haberme quedado más tiempo con él, haberle mirado hasta que no diera más, hasta que se venciera el tiempo, pero la tierra se ancló como dos puños en mis tobillos y me arrastraron hacia la cama que recibiría mis huesos, mientras mi cabeza sólo sólo sólo sólo pensaba en él.
Desperté a la mañana con la luz del día, como si anoche nunca hubiese estado ahí, como si ese lugar no fuera el mismo que conocí anoche, como si lo hubiese soñado a él anoche. Porque todo pareció un sueño, del que lamentablemente tuve que despertar.

viernes

cortorelato 17.

Objetividad.

Juro que no estoy mintiendo cuando digo que he conocido al niño más lindo que he visto en mi vida. Pero eso no más. Lástima.

feliz día de la bicicleta



Decidí borrar lo que había escrito, para mejor aprovechar esta instancia para relatar mi reciente accidente en bicicleta, me daba lata contarlo así porque sí, pero este día es una buena escusa. Es una bonita historia porque nadie salió gravemente herido y tiene una moraleja.


Figuraba yo en un cumpleaños un día lunes, donde terminé viniéndome de La Florida a eso de la 1.30 o 1.45 am. Había tomado 2 latas de chela y dos vasos maricones de ron. Por ende, estaba happy, no me voy a hacer la larry de que tomé, pero borracha sin sentido no estaba, eso no.-

Como siempre me fui con cuidado pero tranquila ya que a esa hora no hay casi autos, tranquila porque iba mas libre por la calle, con cuidado porque igual de mamona que soy paraba en todas las rojas jaja. En fin, figuraba yo drenando mi happycidad cantando a todo chancho una canción que me gusta mucho, repeat hasta el infinito. En eso, llegando por vicuña a vespucio, me las di de deportista y en vez de subir por vespucio para tomar macul como siempre, seguí a mi segundo recorrido de opción, que me regala unos 10 o 15 minutos más de bici: avanzar por todo vicuña hasta matta (vicuña, calle POQUITO peligrosa) y subir hasta grecia y llegar a casa.

Ok, seguí por vicuña, pero no sé por qué justo en ese momento dije "OH, VOY A ACORTAR CAMINO" y me metí para subir por una calle que nunca he usado, la conozco, pero nunca he pasado en bici por ahí. Subí subí subí por Guillermo Mann y decidí doblar en pedro de valdivia hasta llegar a Grecia. Era una cuadra grande, que abarca el estadio, pero libre y amplia y no había nada. Estaba ahí, a como 5 minutos en bici de mi casa, cuando un perro negro empieza a ladrarme y a seguirme. Filo, típico, ladran un poco y se van. No po, este no se fue, siguió ladrándome al lado derecho, iba a la par mía. A mi izquierda se asomó un perro rubio e hizo lo mismo. Yo decidí acelerar pensando en dejarlos atrás, pero NO, me alcanzaron igual y ahí empezó el problema porque me mordían los pedales y los talones de los pies, uno a cada lado y yo trataba de correrme pero no podía.

SI, YA LO SÉ AHORA, DEBERÍA HABER PARADO. PERO NO SE ME OCURRIÓ EN ESE MOMENTO, YA? COPETE? FALTA DE EXPERIENCIA? SUSTO? whatever.

Estaba en eso, espantando a los perros, cuando la siguiente escena es una mina despertandome diciendome "estai bien? te caiste..." y yo despierto y me digo EN QUÉ MOMENTO ME CAÍ??? Me levanté, estaba tirada en la cuneta. Aquí tengo recuerdos borrosos porque ella andaba con alguien, parece que un loco, y yo me paré y dije No si toi bien toi bien, y estaba terrible amongola'. Me dice pero mirate, tu cara cómo está y tu brazo... me veo el brazo y tenía un raspón gigante sangriento. Y yo Filo filo no importa... ¿donde estoy?... "en guillermo mann con pedro de v." y yo "ok... pero... dónde estoy?" y me respondían lo mismo y yo sabía que estaba ahí, sabía que había tomado esa dirección pero no lograba reconocerlo y les dije "Si sé dónde estoy, pero no reconozco aquí". Me dijeron te vamos a llevar donde los pacos pa que te vean y adbasydgasdgasuda y no entendí más y yo les dije NO NO SI ME QUIERO IR A MI CASA, TOI AL LADO DE MI CASA, ME VOY NO MÁS, NO IMPORTA. 

No sé cómo, aparecí en los pacos y yo estaba toa urgida porque me dieran color de que venía tomada. Me daba ene paja que me sermonearan por eso porque sí, tomé, es irresponsable manejar así, pero no me caí de curada, en serio, me caí de pura pava que no supe cómo solucionar los ataques de los perros. Filo, al final el paco sólo me dijo "estuviste tomando?" y yo "sí, la verdad es que sí, un poco, pero de verdad los perros me estaban mordiendo los pies". No me dijeron nada, sólo "shooo ziii poo, zi kashaaamo a esoo peeerroooh zon terrile pezaaaao". Me pidieron mi teléfono y yo dije "pero qué hora es?" "las tanto para las 3 o las 3" y yo ultra urgida NOOOO NO LLAMEN QUE MI PAPÁ ESTÁ DURMIENDO Y SE VA A ENOJAR SI LO DESPIERTAN. la weona asustada porque mi viejo se iba a enojar por despertarlo, da lo mismo el motivo. Los pacos me dijeron MENOS MAL QUE ANDABAI CON CASCO, NOSOTROS VEMOS LA MUERTE TODOS LOS DÍAS, HACE POCO UN NIÑO SE CAYÓ SIN CASCO Y KAGÓ. a lo que yo respondí super perna "Si, mi papá me enseñó que siempre siempre debo usar casco, nunca salgo sin él".

Mi papá me fue a buscar con mi hermano, sollocé un poco porque me daba lata que en mi casa se asustaran. Finalmente mi hermano se llevó la bici, yo fui en el auto. Mi mamá me recibió pa limpiarme las heridas y ahí me vi en el espejo... era un monstruo!!! Horriiibleeee jajaja. Al otro día desperté y lo primero que pensé fue "loco, parezco rocky balboa". Teníala frente rasmillada, mi casco hermoso se raspó al ladito, mis lentes se raspó una pata al ladito, una herida en la nariz, una en el pómulo, un gole en el pómulo, el ojo hinchadísimo, la mejilla inflada, el hombro raspado un poco, la herida gigante del brazo y el dolor del lado derecho del torax te lo encargo, me duró 2 semanas esa wea.


NIÑOS... USEN CASCO, NUNCA SE SABE CUANDO TE PUEDES CAER SEMI EBRIO - O EBRIO EN ALGUNOS CASOS - QUE TE WEBEEN LOS PERROS, QUE UN AUTO NO TE VEA Y TE BOTE O SIMPLEMENTE QUE TE AWEONÍS Y HAGAI UN MAL MOVIMIENTO Y PAF AL SUELO!


Esto fue la madrugada de un martes,
el miercoles en la tarde salí a ensayo en mi bici. 
ni loca la dejo de usar.
nunca.










domingo

cortorelato 16.

Percepción mía del espejismo tuyo.


Encuadro tu imagen y te vislumbro como una planta.
Tus colores fluorescentes me suenan a hojas verdes,
y tu cuerpo es violeta que contrasta con tus ramas.
Me recuerdas a una flor que alguna vez conocí,
una flor que vi respirar una noche de verano,
en un estado mental de otra dimensión,
en un estado mental alucinógeno.
Esa flor penetró mi retina el momento que la descubrí,
en un estado que en mi cabeza y mis sueños jamás visualicé.
Expiraba luces fluorescentes lilas y naranjas,
recuerdo que respiré con ella a la par y pude entenderlo.
Tu imagen expele luces fluorescentes en el movimiento
de tu pelo, el acorde de tus manos o el rayo de tu mirada escondida.
Pero resulta que eso nunca fue real,
era una flor común y silvestre que emergía de la hiedra,
su fluorescencia fue producto de mi imaginación,
un estado de mi percepción.
Quizás como tú.


sábado

cortorealto 15.-

La (no) jugada.


Ella lo conoció y Él la conoció a Ella. 
La "amiga" de Ella también lo conoció y Él también conoció a la "amiga".
La "amiga" de Ella empezó un pequeño coqueteo hacia Él.
A Ella le simpatizó eso, aunque creyó que no fue gran cosa, ya que la "amiga" es bastante desinhibida y extrovertida.
Un día, más bien una noche, la "amiga" le pidió a Ella el teléfono de Él - que sólo lo tenía por si acaso, pero nunca había ocupado - insistiendo que querría llamarlo para aclarar un jugueteo previo. Ella se lo dio desinteresadamente. Desinteresadamente hasta que al ratito vio a la "amiga" hablar por teléfono, despedirse de todos y marcharse. Ella pensó que Él no debería encontrarse con la tal "amiga". Repentinamente lo pensó, y nada parecido habría si quiera pensado hasta ese entonces.
Y pensó... y pensó... y pensó mucho rato en mandarle un mensaje:
"La 'amiga' me pidió tu teléfono, no se para qué. En todo caso, yo creo que tú deberías salir conmigo primero".
En ese momento Ella no sabe por qué habría de decirle algo así.
Y lo pensó, y lo pensó, y lo pensó largamente.
Hasta que se decidió a no enviar nada. En realidad, no lo decidió, sólo lo olvidó.
Le pareció algo arriesgadamente ilógico, y absurdo... no tenía por qué hacerlo.


Finalmente, las cosas entre Él y la "amiga" no sucedieron.
Finalmente, más temprano que tarde, las cosas entre Él y Ella sí sucedieron.



cortorelato 14.-

Ahora.


Ya no te quiero como antes.

jueves

orlando.-



Mi papá anoche llegó y le preguntó a mi hermano:

- ¿Te gustaría irte a Orlando?
- Pero es que tendría que ser tal fecha porque...
- ¿te gustaría ir a Orlando o no?
- Sí.
Luego viene hacia mí:
- Hija, ¿te gutaría ir a Orlando?
- ¡Sí!
Luego dijo: "Ok, listo"
Mi mamá le dijo: ¿no nos vamos a ir a Orlando?
Papá: No, sólo estaba haciendo un experimento. Lo que pasa es que la FulanitadeTal invitó a toda su familia a Orlando y nadie quiso ir. Y yo sabía que si les preguntaba a ustedes me dirían que sí.
Mamá: O sea, no nos vamos a Orlando.-

miércoles

cortorelato 13.-

Nada.


Ellos no tenían nada en común. Sólo las enormes ganas de besarse. Pero no tenían es que nada más en común.

cortorelato 12.-

Mirada.


- Te has pasado la mitad de la noche molestandome.
- (él sonríe)
- Y la otra mitad... (intentando dividir por porcentajes los momentos de conversación, pellizcos, cigarros, carcajadas...)
- (interrumpiéndola) ... y la otra mitad mirándote.

- (silencio).

Ella sintió esa mirada lejana pero penetrante en todo momento, como si respirase encima de su boca.