sábado

te miro.

pd: me encanta esta imagen.
... y me preguntas si me pasa algo, si acaso tengo sueño o estoy cansada, y yo te respondo que no me pasa nada, que sólo te estoy mirando.


Y es que no sabes, y es que no lo sabes... pero la verdad es que tú no lo sabes y en realidad yo tampoco lo sé hasta que me doy cuenta por sorpresa que Nada es más, que Nada es mucho, que Nada es algo sin título ni concepto, que Nada es una prudencia que disfraza una bomba en cuenta regresiva, que Nada deambula por los aires filtrándose en los suspiros profundos, esos mismos que me hacen respirarte cuando me acuesto. Nada es lo que tienes que decirme y decirte para entender bastantes cosas.


Soy como las rodillas que duelen cuando eres chico y empiezas a crecer. A veces me callo o a veces hablo demasiado (qué tonta!) y es porque lograste despertar algo en mí que había muerto (¿y cómo se concilia eso?), mis sensaciones están haciendo contacto para que avance, pero a veces me cuesta porque soy torpe: las heridas y los flashes de mi cabeza que rozan mis costras, mis detenciones y castigos que las rascan. Crezco de a poco y a veces crezco un montón. Tú me haces crecer sin el mayor esfuerzo y a veces crezco en mi soledad cuando te pienso.


A veces te miro y sé que me quieres con tu sola presencia. A veces me pregunto cómo me quieres tanto y a veces me pregunto por qué te quiero querer tan tan tan bien - me da miedo porque me da miedo fallarte, me da miedo equivocarme feo - quiero mantenerte conmigo en una de esas sonrisas de las que me clavas, quiero que seas una sonrisa si en el futuro me acuerdo de ti. Te quiero tanto porque te quiero en mis silencios, porque te quiero cuando no tengo que hacerlo, te quiero porque no tengo que pedírtelo y no tienes que exigírmelo.


Te miro y la sangre me eriza los sentidos cuando te tengo entre mis brazos, cuando siento tu peso encima del mío, cuando me dejo caer sobre ti e intentas hacerme el más mínimo cariño aunque sea con tu meñique. Te miro porque el sexo no es sólo sexo, te miro no sólo porque llegamos a un orgasmo material, te miro porque deseo cada parte de tu cuerpo, te deseo fundiéndote conmigo y liberando cada nudo que tengo en mi espalda con tus besos. Te miro y te contemplo, todas esas cosas tuyas que me gustan y que se contiene en tus manos, en tu cuello y en esa caricia simple pero de manera perfecta que haces siendo sólo tú. 


Me voy de madrugada en una micro y no tengo que pensar demasiado en ti, con sólo concluir lo feliz que soy contigo me es suficiente. 










Te miro mucho rato y el argentino te pregunta si soy tu novia y le dices que no. El argentino se queda como esperando una respuesta y ambos nos miramos como "eeeh..." y él nos dice "amigovios... son amigovios. así se le dice ashá en argentina". Nos miramos y nos reímos no más.



viernes

el sexo es

... motor de mis sueños últimamente.


1.- Me encontraba en un exterior, en la naturaleza y andaba con la Vicky; íbamos arriba de un bote por un riachuelo que se metía por unos cerros, por lo cual era estrecho por los lados y llegábamos a una cueva que estaba ambientada como una pieza. Adentro estaba X acostado en el suelo y nos decía que le chupáramos el pico y yo mientras me miraba al espejo y miraba hacia la ventana lo decía "ya loco, seguro no me atrevo" y empezaba a desafiarme y estaba dispuesta a hacerlo con la Vicky cuando me dio un poco de asquito por 1 segundo y al siguiente aparece Y y con la Vicky nos quedábamos con éste último haciéndole de todo.
2.- Estaba en una tienda de ropa probándome chaquetas y cosas así, pero no tenía plata, creo que sólo me alcanzaba para un bolso de 4 lukas que estaba a mitad de precio y yo justo andaba con 2 lukas pobres. La cosa es que salía y me encontraba con toda la ropa que me gustaba en mis manos dentro de unas bolsas. Me detenían y llegaba a una casa comunitaria en Matta y resultaba ser la casa donde vivían todas las weonas de Fausto, pero los weones así de minas en la vida cotidiana. Todas eran re piola, no me hablaban nada pero no eran mala onda conmigo. Alguien me dice que mi tutora va a ser Paulette Favres y yo me emocionaba mucho. Ella se quedaba conmigo pero tampoco me hablaba mucho. Yo estaba feliz y quería puro decirle que por ella empecé a kachar el mundo transformista y muchas otras cosas. Me llevaba a una pieza donde habían varias camas y colchones en el suelo, pero nosotras dos nos echábamos en el piso a dormir y empezábamos a agarrar y a follar. Al rato llegaba un viejo que se parecía a RuPaul, pero era más pobre y mucho más anciaaaaano y empezaba una weá muy SALÓ: el weón se bajaba los pantalones y se doblaba el pene hacia el ano, como candao chino, pero quedaba apoyado entre las nalgas y me pedía a mí que me bajara los pantalones hasta las rodillas, me pusiera detrás de él y rozara mi pubis con su glande en las nalgas y me hiciera pipí. Era muy raro, pero yo sólo le pedía si me podía sacar mis pantalones de buzo para no ensuciarlos porque no tenía más. Él no me respondía pero claramente no quería porque eso era lo que le excitaba, la cosa es que nos tumbábamos en el suelo en esa posición y me asentía con la cabeza que podía sacarme los pantalones.
3.- Estaba en una casa, se estaba armando un carrete y había gente que yo conocía, y la gente desconocida eran como no más de 10 minas que eran horribles, parecían hombres, como estas lesbianas gordas que parecen niños (no quiero desmerecer a las lesbianas, ojo) y un amigo me comentaba que las encontraba a todas re lindas y me señalaba cuál era la más linda para él y que se la iba a agarrar. Era raro. En un momento yo me doblaba y me veía a mí con Simón en el sofá. Yo subía por unas escaleras y habían varias piezas donde había gente culiando adentro. Entraba a una y veía cómo culiaban no me acuerdo quién, parece que un primo mío. En la segunda estaba Tristán con una rubia muy curvilínea pero chiquita, no sé por qué no se tenía que dar cuenta que yo miraba y cuando sentí que me verían, cerraba la puerta, me deslizaba por una bajada hacia una ventana y llegaba a un prado y le preguntaba a una niña que tenía alas de mariposa cómo lo hacía para volar. Volvía a las habitaciones y me veía a mí misma con Simón en la cama, pero yo estaba kagada de la risa con él, estábamos webiando, lo encontré lindo... pero no me gustaba cómo me veía yo; después veía cómo empezábamos a culiar y me daba pudor así que me retiraba. En la otra pieza estaba la Wepa con otro loco muy mino y yo me preguntaba "¿no que tristán y la wepa habían vuelto?"

4.- ... y ahora qué?

sábado

yo L

cortorelato 11.

Impresión




Ella abrió los ojos un momento esa mañana y vio que él también empezó a abrirlos un poco mirándola con una leve sonrisa. Ella lo contempló un par de segundos y cuando volvió a a cerrar los ojos pudo seguir viéndolo; no como un recuerdo en su cabeza, sino como si le hubiese sacado una foto, como si se hubiese impreso en sus párpados.

miércoles

la gente bonita.


Conocer estos chicos al peo hace varios años atrás
y habérmelos reencontrado hace dos años,
desde entonces son parte de mi vida y lo agradezco enormemente.


Aguante Godot.

domingo

what?

Estaba en un supermercado con una loca X y a la entrada había un empleado viejo pelado que nos miraba feo y nosotras cachábamos (no sé cómo) que ponía una bomba en la torre de latas de atún y de alguna manera eso nos iba a vincular y nos echarían la culpa y quedaría la kagá. Entonces el viejo se paseaba esperando el momento y cuando nos acercábamos a la caja a pagar. se activó la bomba. Algo pasó que nos dio tiempo para irnos justo pero también algo me atrasó al tomar el vuelto, las manos y también los billetes eran torpes.No pasaba nada y no nos detenían, pero yo sentí una rabia asqueroso por el viejo que salió corriendo, entonces lo perseguí.


Lo seguí unas cuantas cuadras y se metió a una casa (que quizás era suya o no sé, porque abrió la reja y la cerró) pero yo no pude hacer eso, por lo que decidí pasarme la reja, pero era gigantísima, alta y con unas puntas arriba, pero la adrenalina me hizo llegar al otro lado. Nuevamente aparecía acompañada de alguien X, y llegaba a una habtiación rosa que tenía puertas blancas, en realidad eran como pasillos anchos con puertas blancas. Entrábamos a una pero muy tensamente porque no sabíamos qué chucha pasaría o habría; por lo cual yo decidí marcar con la uña en la pared el número de "habitación" en la que íbamos como pistas para devolvernos en cualquier momento (en ese  momento me pareció ingenioso pero ahora que lo pienso, no tenía ninguna utilidad).


La wea era muy rara, porque algunas puertas conducían sólo a que se asomara gente, otras como a pieza de motel, otras tenían figuras que ya no recuerdo, etc. Aunque no había nadie físicamente vigilándonos, se sentía super fuerte como que sí. Cuando pareció abrirse una puerta tenebrosa, de la cual me imaginé zombies y monstruos, de la nada todo empezó a retrocederse como una cinta de video y llegaba a no sé dónde y veía como una pantalla y un cartel de videojuego para escoger los destinos de la aventura. 


Según indicaba el mapa, ya había estado en el sector este y había una gama de lugares para completar en el sector Oeste, que hubo una presentación como de 8 zonas y lo seleccioné. Me teletransporté flotando y llegué al mar. Sobre una tabla estaba la sirenita, la verdad el agua parecía más como de laguna y estaba casi al lado de la orilla pero parecía más profundo.


Llegaba a tierra y me subía a un bus donde habían puros extranjeros. Iban todos muy tranquilos, callados porque era como uno por país, pero de la nada kaché que eramos como 5 chilenos que aparecieron de a uno a la conversación y tirábamos la talla y todo. Yo me quedaba pensando "¿Cómo escucharán los extranjeros cómo hablamos los chilenos?"




Fin.nuestro sonido?" fin.

viernes

reporte de viernes.

Advertencia:
El referirse a esto de alguna manera sólo tiene importancia con respecto a las conclusiones nuevas y los descubrimientos propios de ahora.




Hay cosas que tienen atajos y otras que simplemente no los tienen. 


Hay cosas a las que hay que ponerles freno porque son sólo un vaso de agua rebalsándose en el líquido, y nadie se lo va a tomar. Tú no lo hiciste y yo tampoco pude hacerlo ya más. No, ya nadie se lo va a tomar. Pero al menos su egoísmo le ha permitido volver a correr la llave y mi debilidad seguía dándole sorbetones.


Heridas tenemos todos, y cicatrices unas cuantas. Yo cargo con mis cicatrices y aprendí a usarlas de cierta manera, pero él llega como un cuchillo a abrirlas un poco. Sólo él puede abrírmelas, sólo él puede herirme ahora que no tengo razones ni por qués, ni derecho ni permiso (que tampoco me los doy porque ya no los quiero), pero el llega con sus palabras de doble filo, y la sangre siempre me la terminé lamiendo sola, sola con una despedida vacía, con una mirada olvidante y con un ¿Para qué? dando vueltas en la cabeza.


¿Sabías que cuando estoy lejos de ti estoy mejor? ¿Sabías que aprendí a no necesitarte?. Miento: ya dejé de necesitarte. Sólo tú puedes hacerte necesario para mí, y aunque a veces lo logras sigue siendo algo volátil porque simplemente tú no sabes amar porque no te amas ni a ti mismo (eso me lo dijiste tú y creo que es lo único en lo que pude estar de acuerdo contigo).


Nunca pude responderme por qué no puedo odiarte todo lo que te odio, o todo lo que te lo mereces (porque te lo mereces) y recién ahora me doy cuenta que no puedo hacerlo absolutamente porque nuestro amor era tan grande, era inmenso, era demasiado poderoso y a eso no puedo hacerle la vista gorda. Nuestro amor era potente, pero hay ciertas cosas que son demasiado buenas para ser verdad. 




Podría haber terminado con simplemente un "what alwasy happens: life"
(Summer Finn - 500 days of Summer)... PERO NO.

Y todo se volvió en un: "con él me sentía más sola que cuando lo estaba por mi misma"
(Ramona Flowers - Scott Pilgrim v/s the world)... Y FRANCAMENTE.





Ya no soy la misma.
O sea sí, sigo siendo la misma como dijiste, pero a veces ya soy algo distinta y eso se nota con el sabor ya incípido que deja a la mañana siguiente - si es que deja algo. Tu mensaje es recibido pero en su gran porcentaje ya no hay una recepción más allá de eso. Aunque hay alguna pequeña falla, mínimo error en todo, ya no es para revolcarse en ellos como mierda flotando en el agua, sino que algo adentro te dice: ¡Ah! Tuve que equivocarme algo en una cosa para darme cuenta de todo lo demás.





Y esta vez... 
esta vez me importó algo más: lo que tengo ahora.

Mi vida se ha vuelto algo Scott Pilgrim, sin mentir. Lo exclamé en la mañana.
Como un casi Gideon, te puedes ir a la re-chuñia.
El aparato detrás del cuello se está echando a perder y ya encontré a mi Scott.


Pero en este caso, me doy bastantes honores por ganarme el poder de Self-Respect.
Porque realmente no necesito que Scott me salve de Gideon, sino también yo salvarme a mí misma.


+1.000 ptos para mí.
(de verdad destruirte de alguna manera, genera mucha más ganancias, y lo digo con una honestidad de corazón)