martes
my heart is the worst kind of weapon.
hace tiempo que no escribo de esas cosas que dicen poco pero dicen harto a la vez, de ese correr de la consciencia que la razón ayuda a hilar un tanto para comprender(me). hace tiempo las cosas me pasan por encima, y hace tiempo me cuesta retener(me) por último a esas otras cosas que sí me complacen. hace tiempo me aburrí de ser pública, y hace mucho más me aburrí de ser privada. y no es culpa del resto, no es culpa del resto, no es culpa del resto, no es culpa del resto, no es culpa del resto, no es culpa del resto, no es culpa del resto, no es culpa del resto, no es culpa del resto, no es culpa del resto, no es culpa del resto, no es culpa del resto, no es culpa del resto, no es culpa del resto, no es culpa del resto... ya lo dije, y qué? eso tampoco me ayudará a solucionar los enrredos que tengo ahora. el problema soy yo y odio que lo evidencien, soy egoísta porque me doy permisos que no doy a nadie y soy egoísta porque le doy permisos a los demás que menos me doy a mí. extraño cosas pequeñamente inmensas, extraño cosas que creí concretar pero las perdí. quisiera ser tu musa, pero no lo soy y nunca lo seré, y eso... eso tampoco es culpa tuya.
soy ruido, ruido, ruido... y eso, es sólo culpa mía.
sábado
william dafoe
Esto no lo tengo tan fresco, creo que tuve esta pesadilla en las vacaciones de fiestas patrias, y recién ahora tengo tiempo para escribirlo. Pero ya no lo tengo tan fresco como entonces; aún así tengo que incluirlo a mi blog, porque TUVE UNA PESADILLA CON WILLIAM DAFOE.
Es súper raro de explicar por motivos tales como cuando uno en sus sueños, juega el papel de narrador, de personaje, de protagonista, de testigo, entonces derrepente eres tú, luego eres otra persona mirandote desde afuera, etc; o por esos espacios qué son tan simples, pero tu mente las dimensiona de una manera que cada vez que intentas explicarlos, suenan aburridos y simplones, pero realmente son enormes y llenos de atmósfera.
Cerca de la playa, había una especie de patio de comidas con comedores exteriores que daban al mar. Era de noche y estaba iluminado como interior de cine (en el exterior, cachense), los pasillos eran alfombrados, y las murallas de cemento, pero se supone que todo era refinado, como un ambiente hollywoodense.
En fin, paseabamos por esos pasillos, y yo era la esposa de William Dafoe, cual esposa de Hollywood en la alfmobra roja. Él iba escoltado por unos 3 mafiosos. A mí me daba mucho miedo, era como una esposa glamorosa pero muy reprimida. Reprimida porque (en este momento tengo flashbacks) supuestamente yo y Dafoe eramos muy guapos cuando jóvenes (cuando nos recuerdo a ambos jóvenes, veo a Dafoe normalmente joven y a mí, siendo Alexandra Von Hummel en la actualidad), y nos amábamos con locura, eramos guapos y estupendos, aguerridos como Natural Born Killers. Recordaba que nos gustaba algo de sadismo en nuestra relación, pero era gozosa, pero mentras voy sumando las imágenes a mi cabeza, va evolucionando los daños que iba dejando eso en la relación y que claramente quedaron muy marcados en mí. William Dafoe era William Dafoe en Wild at Heart.
La cosa es que volviendo al presente, yo sentía mucho miedo y demasiadas ganas de escaparme de ahí, de escaparme de Dafoe. Pero no podía, porque Dafoe era increíblemente violento y estaba escoltado por mafiosos que me harían re-cagar. Por ende, recorría el lugar con la presión de escaparme como sea porque no podía soportarlo más. En un desliz, como en cámara lenta todo menos yo, me arrancaba. Esta infraestructura estaba por la costa pero inmediatamente pegado a él habían unos cerros.
Yo corría por los cerros y cuando iba bastante lejos, veía (de afuera) cómo Dafoe se daba cuenta de mi traición y corría a buscarme con los demás. Yo corrí, corrí, corrí, hasta llegar a una casa pidiendo que me escondieran, por favor, que estaba desesperada. La dueña de casa era la tía de mi pololo que estaba en pijama cocinando sopa probablemente, muy poker face, pero aún así nada me hizo comprender la negación de quedarme ahí, así que me escondí en otra habitación que era octogonal y había al medio una cama de dos plazas.
Yo sentía una estampida corriendo fuera de la casa, y sentía miedo. Eran muchos scouts que se iban corriendo a acampar (loco, corriendo, demasiado motivados) y un scout era el Kako que exclamaba "Puta que es rico acampar", y se iban. Me sentía aliviada que fuera sólo eso, pero aún estaba asustada y pedía a gritos que cerraran las cortinas de cada ventana que se encontraba en la octogonal habitación, y en cada ventana había una compañera mía agarrando las cortinas y hacían como que cerraban las cortinas pero quedaban a medias.
Me empezaba a quedar dormida en la cama, sobre ella, claro... Aquí debo sumar que yo en la vida real, de vez en cuando me da una cosa rara al dormir (que a muchos les pasa) que sienten que están despiertos pero tienen los ojos cerrados y no se pueden mover; y yo cuando siento que voy a entrar a ese estado o cuando "me despierto inmóvil con los ojos cerrados" siento la respiración (real) como un bostezo y es como si el bostezo se me quedara en pausa en la mitad y es desesperante. Bueno, cuando yo me quedaba dormida en el sueño, cada vez que me venía eso, la cama se elevaba conmigo y yo sentía que me movía desesperadamente para despertar y no podía. Se me pasaba, pero a los 5 minutos me volvía de nuevo (5 minutos dentro del sueño, claro). Y así estuve un buen rato, pero sólo en el sueño, nunca me sentí así en el cuerpo real, porque en ningún momento me desperté ni necesité despertarme y desconectarme del sueño.
Luego de estar largo rato en eso, me despertaba (en el sueño). Y aquí yo era una observadora omnisciente de mi sueño: veía llegar a William Dafoe con mucha gente, enagenado, pero aquí hay un borrón que conlleva a que Dafoe tuvo un accidente gigante y estaba a un paso de donde yo estaba y le pasaba algo terrible que lo llevaba a sacarse los ojos, cual Edipo Rey. Lo veía en algún rincon sucio de una ciudad de francia, transformado cual vago, desterrado de su mundo hollywoodense, arrastrándose inmundo por los rincones.
Yo, o lo que veía que era yo, era Alexandra Von Hummel otra vez, en alguna calle de Francia, detenida conversando con alguien y William Edipo, estaba apoyado en una esquina, a unos 2 metros míos. Ahora que lo analizo es súper estúpido, porque él no podía ver, y yo estaba conversando con una persona y yo pensaba que para que no me reconociera, yo en vez de responderle verbalmente a esa persona, sólo movía la cabeza para que Dafoe no me escuchara.
¡Pero si estaba ciego, no sordo! La weá tonta...
En fin, desperté de este sueño, no con la respiración alta sentándome en mi cama abriendo los ojos y apoyándome en mis manos a lo largo. Desperté porque estaba empapada en sudor, muy muy sudada. Me levanté a tomar agua y después no pude acostarme con la luz apagada.
Es súper raro de explicar por motivos tales como cuando uno en sus sueños, juega el papel de narrador, de personaje, de protagonista, de testigo, entonces derrepente eres tú, luego eres otra persona mirandote desde afuera, etc; o por esos espacios qué son tan simples, pero tu mente las dimensiona de una manera que cada vez que intentas explicarlos, suenan aburridos y simplones, pero realmente son enormes y llenos de atmósfera.
Cerca de la playa, había una especie de patio de comidas con comedores exteriores que daban al mar. Era de noche y estaba iluminado como interior de cine (en el exterior, cachense), los pasillos eran alfombrados, y las murallas de cemento, pero se supone que todo era refinado, como un ambiente hollywoodense.
En fin, paseabamos por esos pasillos, y yo era la esposa de William Dafoe, cual esposa de Hollywood en la alfmobra roja. Él iba escoltado por unos 3 mafiosos. A mí me daba mucho miedo, era como una esposa glamorosa pero muy reprimida. Reprimida porque (en este momento tengo flashbacks) supuestamente yo y Dafoe eramos muy guapos cuando jóvenes (cuando nos recuerdo a ambos jóvenes, veo a Dafoe normalmente joven y a mí, siendo Alexandra Von Hummel en la actualidad), y nos amábamos con locura, eramos guapos y estupendos, aguerridos como Natural Born Killers. Recordaba que nos gustaba algo de sadismo en nuestra relación, pero era gozosa, pero mentras voy sumando las imágenes a mi cabeza, va evolucionando los daños que iba dejando eso en la relación y que claramente quedaron muy marcados en mí. William Dafoe era William Dafoe en Wild at Heart.
La cosa es que volviendo al presente, yo sentía mucho miedo y demasiadas ganas de escaparme de ahí, de escaparme de Dafoe. Pero no podía, porque Dafoe era increíblemente violento y estaba escoltado por mafiosos que me harían re-cagar. Por ende, recorría el lugar con la presión de escaparme como sea porque no podía soportarlo más. En un desliz, como en cámara lenta todo menos yo, me arrancaba. Esta infraestructura estaba por la costa pero inmediatamente pegado a él habían unos cerros.
Yo corría por los cerros y cuando iba bastante lejos, veía (de afuera) cómo Dafoe se daba cuenta de mi traición y corría a buscarme con los demás. Yo corrí, corrí, corrí, hasta llegar a una casa pidiendo que me escondieran, por favor, que estaba desesperada. La dueña de casa era la tía de mi pololo que estaba en pijama cocinando sopa probablemente, muy poker face, pero aún así nada me hizo comprender la negación de quedarme ahí, así que me escondí en otra habitación que era octogonal y había al medio una cama de dos plazas.
Yo sentía una estampida corriendo fuera de la casa, y sentía miedo. Eran muchos scouts que se iban corriendo a acampar (loco, corriendo, demasiado motivados) y un scout era el Kako que exclamaba "Puta que es rico acampar", y se iban. Me sentía aliviada que fuera sólo eso, pero aún estaba asustada y pedía a gritos que cerraran las cortinas de cada ventana que se encontraba en la octogonal habitación, y en cada ventana había una compañera mía agarrando las cortinas y hacían como que cerraban las cortinas pero quedaban a medias.
Me empezaba a quedar dormida en la cama, sobre ella, claro... Aquí debo sumar que yo en la vida real, de vez en cuando me da una cosa rara al dormir (que a muchos les pasa) que sienten que están despiertos pero tienen los ojos cerrados y no se pueden mover; y yo cuando siento que voy a entrar a ese estado o cuando "me despierto inmóvil con los ojos cerrados" siento la respiración (real) como un bostezo y es como si el bostezo se me quedara en pausa en la mitad y es desesperante. Bueno, cuando yo me quedaba dormida en el sueño, cada vez que me venía eso, la cama se elevaba conmigo y yo sentía que me movía desesperadamente para despertar y no podía. Se me pasaba, pero a los 5 minutos me volvía de nuevo (5 minutos dentro del sueño, claro). Y así estuve un buen rato, pero sólo en el sueño, nunca me sentí así en el cuerpo real, porque en ningún momento me desperté ni necesité despertarme y desconectarme del sueño.
Luego de estar largo rato en eso, me despertaba (en el sueño). Y aquí yo era una observadora omnisciente de mi sueño: veía llegar a William Dafoe con mucha gente, enagenado, pero aquí hay un borrón que conlleva a que Dafoe tuvo un accidente gigante y estaba a un paso de donde yo estaba y le pasaba algo terrible que lo llevaba a sacarse los ojos, cual Edipo Rey. Lo veía en algún rincon sucio de una ciudad de francia, transformado cual vago, desterrado de su mundo hollywoodense, arrastrándose inmundo por los rincones.
Yo, o lo que veía que era yo, era Alexandra Von Hummel otra vez, en alguna calle de Francia, detenida conversando con alguien y William Edipo, estaba apoyado en una esquina, a unos 2 metros míos. Ahora que lo analizo es súper estúpido, porque él no podía ver, y yo estaba conversando con una persona y yo pensaba que para que no me reconociera, yo en vez de responderle verbalmente a esa persona, sólo movía la cabeza para que Dafoe no me escuchara.
¡Pero si estaba ciego, no sordo! La weá tonta...
En fin, desperté de este sueño, no con la respiración alta sentándome en mi cama abriendo los ojos y apoyándome en mis manos a lo largo. Desperté porque estaba empapada en sudor, muy muy sudada. Me levanté a tomar agua y después no pude acostarme con la luz apagada.
domingo
extraño cosas.
tantas, tantas cosas.
Bueno, ese día, ese día
Qué desastre, qué maravilla
Caminé hacia esa nube otra vez y me perdí
Y soy triste, triste, triste, pequeña, sola, asustada
Ansiando pureza, una mente frágil
Y un espíritu gentil
Ese día, ese día
Qué maravilloso desastre
Esto es todo lo que puedo hacer, estoy rendida de ser yo
Triste, asustada, pequeña, sola, bonita
Se supone que debe ser así
Acepto todo
Se supone que debe ser así
Ese día, ese día
Yací junto a mi misma
En este sentimiento de dolor, pena, asustada, pequeña
Trepando, arrastrando hacia la luz
Y es todo lo que veo
Y estoy cansada, y estoy bien
Y estoy equivocada y es hermoso
Ese día, ese día
Qué desastre, qué maravilla
Somos todos lo mismo y nadie lo cree
Y está bien
Y soy pequeña y soy divina y es hermoso
Y está llegando y casi aquí
Y es absolutamente perfecto
Bueno, ese día, ese día
Cuando todo era un desastre
Y todo estaba en su lugar
Y hay mucho daño, triste, pequeño
Asustado, solo y cada uno es un cínico
Y es duro y es dulce
Pero se supone que debe ser así
Bueno, ese día, ese día
Cuando me senté en el sol
Y pensé y lloré porque estoy triste
Asustada, pequeña, sola, fuerte
Y soy nada y soy realista
Sólo un hombre valiente puede revelarse
Y está todo bien, sí, está bien
Ese día, ese día
Yací junto a mi lado
En este sentimiento de dolor, tristeza, susto, pequeña
Trepando, arrastrando hacia la luz
Y es todo lo que veo
Y estoy cansada y estoy bien
Y estoy equivocada y es hermoso
Ese día, ese día
Qué desastre, qué maravilla
Somos todos lo mismo y nadie lo cree
Y está bien
Y soy pequeña y soy divina y es hermoso
Y está llegando y casi aquí
Y es absolutamente perfecto
Ese día, ese día
Ese día, ese día
Bueno, ese día, ese día
Cuando yací junto a mi misma
En este sentimiento de dolor, tristeza, susto, pequeña,
Trepando, arrastrando hacia la luz
Y es todo lo que veo
Y estoy cansada y estoy bien
Y estoy equivocada y es hermoso
Ese día, ese día
Qué desastre, qué maravilla
Somos todos lo mismo y nadie lo cree
Y está bien
Y soy pequeña y soy divina y es hermoso
Y está llegando y casi aquí
Y es absolutamente perfecto
Ese día, ese día
Ese día, ese día
Ese día, ese día
Ese día, ese día
Tan dulce, puedo sentirlo
Estás aquí, estás conmigo
Puedo sentirlo
Y es hermoso
Ese día, ese día
this song brought to you by a falling bomb
do you hear the jet plane
yawning miles across the sky?
hear the garbage truck
back down the boulevard,
setting off the car alarms as it passes by?
do you hear the static
of one thousand detuned radios?
shut the window, love,
keep the world outside,
I don't want to think about anyone
but the footsteps are getting louder,
drowning out the sound of the rain,
as it knocks on the windowsill.
I'm not answering the phone - let it ring.
lately I've been feeling like a falling bomb.
the ground is getting closer
and the sky is falling... down.
this song has been brought to you
this song has been brought to you
by a falling bomb.
by a falling bomb.
martes
yendo.

Una mujer no debería sufrir de premenstrualidad.
¡NO DEBERíA!
Menos una persona como yo.
No, en serio, menos una persona como yo. Una persona que ya en buena salud sufre de malos genios, malestares repentinos, y sensibilidad frágil, no debería multiplicar por 2 esta sensación.
Ahora escucho Bloc Party y algunas de sus canciones más lentas me dieron un nudo en la garganta. Tuve que poner LIKE EATING GLASS para concretar esta idea en alguna frase y que no se me caigan las inexplicables lágrimas.
Tengo una mala sensación. Mala, mala, mala. Pero no sé a qué va. Quizás se deba a porque recién estoy procesando la transición de ayer a hoy. Siempre me ha faltado algo y no sé qué es. Siempre me ha faltado eso que haga que yo de una buena vez queme este llanto e insastifacción que cargo de siempre. Quiero llorar con escándalo, quiero que luego de esos las cosas dejen de ser un tormento para mí.
Tengo demasiado ruido en la cabeza, y demasiado ruido en la garganta. Anoche soñé con tantas, tantas cosas, que desperté angustiada tratando de recordar todos los rostros, todas las sensaciones, realmente era demasiada información y no entendía para qué.
Creo que nunca voy a tener un buen pedazo del mundo que siempre he imaginado para mí, y nunca podré ser un buen pedazo de ese mundo soñado en un mundo donde las cosas no son como quiero, como me gustan. Soy una pendeja. Soy una llorona. Soy una autocompadecida. Y no entiendo cómo sobrevivo con eso y cómo hay un par de personas que les agrado así.
Pero aún así siento que no lleno del todo esos lugares... siempre habrá otra cosa mejor. Me dejo la vara corta, sí, porque a veces cuando confío y me confío, parece no ser suficiente, y la gente termina buscando en otro lado igual.
Cualquiera que leyera esto diría que le sonriera a la vida no más. Y escribo aquí porque aquí me desahogo de cierta forma, y pensando que alguien lo lee, aunque nunca sepa que lo leyó me hace sentir escuchada desde otro lugar.
La única cosa buena que tengo ganas de hacer, es imprimir mis fotos, mis trabajos más queridos para hacerme un mini-portafolio y... quererme un poco con lo que hago, ¿no? .
miércoles
sábado
hablo

Hablo desde poco menos de 1 hora para salir a un cumpleaños, reecontrarme con mis compañeras, cerrando así, indirecta-directamente las vacaciones; hablo desde que busqué un regalo y no lo encontré, porque me carga hacer regalos inútiles.
Hablo desde 2 horas después de un calambre en el estómago, ese calambre que tus padres te advirtían que tendrías si no reposabas 1 hora después de comer antes de tirarte a la piscina, y que yo nunca tuve; hablo de un calambre que estuvo de la mano con un placer innegable e irremplazable. Hablo desde que donde hay dolor, hay alegría, hay alegría cuando hay dolor.
Hablo desde un lugar que evidencio a gritos, pero son pocos los que logran o tienen la paciencia de captar: nadie quiere a una llorona. Pero hablo desde una tarde donde compruebo que llorar purifica el alma, donde llorar me hace sentir más viva; pero donde también entiendo que no me gusta hacer llorar a la gente, aunque tenga mucho más que decir ante eso, porque cuando de consolar se trata, no se me ocurre nada.
Hablo desde la piel suelta de mi estómago, y de cuánto harto y nada me costó bajar de peso, ese momento que por fin quise hacer algo por esto cuando me dije: "chuta, me estoy pareciendo (o siento que parezco) a la niña cuyo nombre no mencionaré aquí". Hablo desde que anoche soñé que con mi pololo íbamos a mostrarle al mundo lo que era tener sexo realmente, y él me llevaba como una lady bajando unas escaleras a una especie de templo interior, mientras yo llevaba unas bombachas negras, tacones, pelo aleonado y las pechugas al aire y yo me decía "no puedo andar sin polera, estoy gorda" (pero en el sueño, estaba flaca).
Hablo desde que cumpliré 22 años y ya tengo nódulos en mis senos, hablo desde que el cuerpo me delata que ya no soy una niña y que ya no puedo creer que puedo ocultarme en eso, porque el tiempo pasa, porque las cosas cambian. Hablo desde que volveré a clases a un ramo que siento cabezón y que realmente creo que ya no hay cabida para esconder la ignorancia. Hablo desde una e s t u d i a n t e de teatro, no desde un proyecto de actriz.
Hablo desde un momento donde ya la música no me inspira mucho cuando antes me era difícil vivir sin ella; hablo desde que puse esta canción porque me trae una paz inmensa que alguna vez me marcó, y hablo desde cómo, en esa canción también, yo sí puedo, pero algo necesito realmente de afuera para poder lograrlo.
No hablo de empezar de cero, porque no creo en esas cosas, como no creo que unos niños novatos de una parroquia los haya dejado entrar para que bendijeran mi casa, cuando yo no creo en dios, pero no me sentí cerrada en ese momento y dejé que ellos hicieran lo que recién estaban aprendiendo a hacer.
Hablo de ti cuando hablo de mí, hablo de mí cuando hablo de ti, porque tú me cambiaste la perspectiva, porque contigo puedo compartir un montón de cosas más que no creí que iba a compartir. Hablo de ti cuando digo que quiero ser mejor para ti, y sin si quiera detenerme, detendré estas mañas que llevo impregnadas en el alma; porque hablo desde inestabilidades inexplicables que debo ordenar si es que no puedo borrarlas.
Hablo desde mi frivolidad y mi sensibilidad, de mi ignorancia y de mi madurez a presión que siempre evité.
Es difícil cambiar, pero mañana... mañana quiero ser mejor.
Mi pequeña vida era tan requetesimple, por la cresta :)
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